North Cascades, rutas por la cima del mundo

El desconocido noroeste para Estados Unidos nos tenía preparada alguna que otra sorpresa. Después de haber recorrido el Olympic, tocaba dirigirse al North Cascades National Park, del que apenas tenemos información. Como siempre, el camino fue tan disfrutado como el destino.

⛴️ Port Townsend, volver a la época victoriana mirando al mar

Nuestra ruta continúa hacia el este, en busca de nuestro siguiente gran destino, el North Cascades. Para ahorrarnos cientos de millas de carretera, optamos por coger el ferry Port Townsend-Coupeville, y una decisión práctica nos llevó a descubrir un pueblo que nos maravilló.

  • El ambiente: las ciudades con puerto suelen ser… feas. Así que no nos esperábamos esa sensación al entrar a Port Townsend. Tiendas de antigüedades, edificios antiguos restaurados con muchísimo gusto, casas de todos los colores y formas, galerías de arte, fachadas llenas de flores. Un auténtico placer para los sentidos.
  • Durante la segunda mitad del siglo XIX, Port Townsend se había convertido en un importante puerto de mercancías.
  • Starrett House. Esta casa convertida en hotel de 2 estrellas conserva una de las pocas escaleras de espiral flotantes que quedan en Estados Unidos. Aunque la escalera está dentro, la casa en sí es un espectáculo por fuera. 
  • Fire Bell Tower. Construida en 1890, es la única torre de control de incendios de madera que se conserva actualmente en el país. 

Si te paras a observar los detalles, puedes ver:

  1. Animales: un martín pescador con su captura en la boca y miles de gaviotas gritonas.  
  2. Moras (en agosto) por las callejuelas.

La experiencia del ferry fue muy buena. Es un puerto muy pequeño, el trayecto son 35 minutos, vimos el atardecer y puedes quedarte en la furgoneta.

Una vez al otro lado del charco, paramos en Sedro-Wooley para trabajar en la biblioteca. El mejor recuerdo de ese pueblo fue el Cinnamon Roll de la Joe’s Bakery. De los mejores que hemos comido.

🧊 North Cascades National Park

Es el segundo Parque Nacional menos visitado de todo Estados Unidos. Existen varias teorías del porqué. Las zonas visitables están bastante alejadas, es imposible encontrar duchas incluso en los campings y los caminos no están en muy buen estado. No sabemos si es la causa o la consecuencia. Eso sí, es realmente impresionante. 

🥁 DATO: cuenta con ¡atención! 643 kilómetros de senderos.
 

Para dormir, es mucho más fácil que en otros parques, son bastante permisivos. En el mismo Visitor Center hay una zona al fondo donde dormimos junto a un camión de franceses. En el camino del Thorton Lake Trailhead también dormimos muy tranquilos y nivelados.

🧟‍♀️ La mejor (y más dura) ruta para hacer en North Cascades

Cascade Pass Trail, Doubtful Lake y Sahale Glacier (21,5 km ida y vuelta, 1.200 metros de desnivel). Una experiencia tan inolvidable como agotadora. En principio solo pensábamos llegar hasta el lago pero finalmente nos animamos a subir al glaciar. La subida es muy dura, no solo por el desnivel, sino también por el terreno pedregoso. Pero al llegar obtienes una gran recompensa. El silencio del glaciar y, en nuestro caso, el sol que compensaba el aire frío. También apareció un poco de tristeza al ver cómo los glaciares son mucho más pequeños de lo que fueron.

  • Las vistas de algunos de los 300 glaciares del parque te acompañan durante kilómetros. Pararse a contemplarlas de vez en cuando es inevitable. 
  • Los arándanos en la bajada nos libraron de una deshidratación más grave. Consejo: llevar filtro de agua. 
  • A pesar de que es una ruta bastante concurrida, encuentras espacios de tranquilidad y se nota que es gente muy respetuosa con el entorno, no vimos basura. 
  • Se puede acampar en el glaciar con permiso. Para una noche sin nubes como la que nos tocó hubiese sido mágico. Sentimos bastante envidia al ver montar las tiendas de los que se quedaban. 
  • Animales por el camino: marmotas, picas y gallinas de allí.

🧘‍♂️ Plan para un día más relajado en North Cascades

Después de la paliza del Glaciar, necesitamos un par de días más tranquilos y aprovechamos para ir a los puntos que más curiosidad nos causaron:
  • Ruta Ross Dam hasta el Ross Lake Lodge (ida 5,6 km, vuelta en barco+1,6 km). Un paseo muy tranquilo a primera hora de la mañana. Las cabañas flotantes del Lodge son un lujo, nos conformamos con un café frío por 4,25 dólares con los pies en el agua. Eso sí, volvimos en barca (4 dólares por persona). 
  • Mirador Diablo Lake: aunque la panorámica es impresionante, el calor y la cantidad de turistas no la hacen tan especial.
  • North Cascades Environmental Learning Center: buscábamos algo más de información, pero resultó ser un centro de formaciones específicas para grupos, no para el público general. Como recompensa, descubrimos una acogedora biblioteca con sillones, wifi, una mesa de madera maciza enorme y mucho silencio. 
  • Baño en el Diablo Lake: justo en el aparcamiento para acceder al Learning Center, se accedía a una “playa” del lago. Hay bastante gente pero no pudimos resistirnos a darnos un baño, el sol abrasaba.

❌ La ruta más inaccesible de North Cascades

El recorrido del Thorton Lake Trailhead es de 16,5 km ida y vuelta. Esta ruta se ubica en una zona menos accessible. Desde la carretera principal, se asciende con el coche durante 8 km por un camino no recomendado para vehículos bajos (hay grava y pendiente bastante pronunciada), pero la Nopalita es una campeona.

Es una ruta muy poco transitada, fácil al principio, moderada en el medio y con mucho desnivel al final cuando se baja al lago. A final de agosto, puedes recolectar arándanos por el camino como hicimos nosotros a la vuelta para la cena. 

El lago en sí no tiene fácil acceso, no tiene playa o similar, la orilla está repleta de troncos. Conseguimos asentarnos en una piedra bajando a la derecha con mucho cuidado. Sentir el agua helada en los pies es una recompensa al esfuerzo. 

Aunque no es tan espectacular como la del Glaciar, la tranquilidad al apenas encontrarte gente es un punto a favor. 

🌈 Rumbo al sur: Cataratas Snoqualmie

Nos depedimos de North Cascades después de sentir que realmente lo habíamos vivido al máximo, con sus contrastes, pero con algún plan pendiente como dormir en el Sahale Glacier.

Pero tocaba continuar. Y otra gran sorpresa del camino fueron las Cataratas Snoqualmie. Llegamos por casualidad. Más allá de lo espectacular de las cataratas y de la historia de la fábrica de hidroelectricidad, la historia de lucha de la tribu Snoqualmie es lo que realmente nos marcó la visita. Por suerte, ha habido final feliz. Los nativos han podido comprar toda la zona, incluido el lodge y la tienda, y han conseguido frenar las reformas que seguían atentando contra sus tierras. 

Aprovechamos para trabajar un par de días en la biblioteca, durmiendo en el mismo pueblo de Snoqualmie, aunque la vida se activa bien temprano.

🥁 Consejo camper: En el YMCA cercano a la biblioteca, puedes ducharte gratis rellenando un par de formularios. Te dan toalla y champú si necesitas, y son majísimas las chicas de la recepción.
  

En North Cascades hemos pasado 5 días, ola de calor incluida (nada que ver con las de España, eso sí). Realmente nos fuimos con esa sensación tan eufórica de haber llegado a conectar realmente con el lugar, de conocerlo bien y de haber disfrutado de lo mejor que nos da esta vanlife tan sencilla pero tan gratificante. Seguimos ruta.

 

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