Lo mejor del Olympic NP: Hurricane Ridge y Observation Point (II)

En este segundo artículo sobre lo mejor del desconocido Washington terminamos de recorrer el Olympic, esta vez accediendo a su corazón desde el norte. Spoiler: encontramos nuestro rincón favorito y no es ninguno de los sitios más famosos del parque. 

Si vas sin prisas o tienes que trabajar en el camino, hay 2 puntos que pueden ser paradas interesantes.

🐳 Lake Crescent, el lago al borde de una autovía

Este inmenso lago ve su paz interrumpida por la highway 101, que pasa justo por su orilla en toda la zona sur.

  • La Poel: una zona con mesas de picnic y acceso a la orilla del lago. Sería un lugar idílico, si no fuese porque… está al lado de la carretera y se escuchan los coches.
  • Lake Crescent Lodge: aunque evidentemente no nos alojamos aquí, son un punto que siempre visitamos. Suelen tener wifi, unos sofás muy cómodos, unas tiendas tan cuquis como caras y chimeneas en invierno. Un paraíso para los ratos de descanso.
  • Ruta Maryfalls (1,4 km ida): una romería. Como todas las rutas cortas es difícil encontrar ese momento de relax por muy bonito que sea el entorno, que lo es. Merece la pena, pero evitando la hora punta. Decidimos volver por un loop por en medio del bosque y ahí sí que disfrutamos del silencio y de los maples llenos de musgo.
  • Ruta Moments in Time (1 km): bordea un poco el lago Crescent y se adentra un poco en el bosque.

🌓 Elwa River, un lugar ideal sin nada especial

Es un buen refugio para tarde de lluvia, un lugar tranquilo para trabajar y monear en la furgo. Aunque el punto para dormir que encontramos está al lado de una carretera secundaria, no pasan muchos coches y se encuentra al lado del río. 

🥁Curiosidad: Tortilla Elwa. Con la inspiración de encontrarnos en una zona de nativos americanos, surgió la creación de la Tortilla Elwa: un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, 1 cebolla, 2 patatas ralladas, 4 huevos y queso parmesano en polvo al gusto. By Adro

🛒 Port Angels, “peiei” (PA) para los lugareños

Aunque no forma parte del Olympic es una parada casi obligatoria para ir al supermercado, trabajar un par de días en la biblioteca y catar algún restaurante.

  • Supermercado: aunque está el gran Walmart, somos fans del Grocery Outlet. Conseguimos chips ahoy tamaño familiar por menos de 1 dólar (obviamente cogimos… 8), y siempre tienen alimentos que van a caducar pronto muy rebajados.
  • Library: bastante grande y con buen aparcamiento (en los más cercanos llega el wifi). Punto para rellenar botellas de agua y baños relucientes.
  • Dormir: no hay sitios muy buenos por lo que vimos… Le preguntamos a la cajera del Grocery Outlet y nos dijo que sin problema podíamos dormir ahí. Eso sí, con ruido de carretera. También dormimos en el parking de 1 iglesia, y fue un poquito mejor.
  • Lugares para visitar: el pueblo en sí no tiene gran cosa (al menos para nosotros que no somos muy urbanitas), pero es la entrada a la zona del Hurricane Ridge, del Olympic.

El MEJOR RESTAURANTE DE TODO NUESTRO ROADTRIP: así es, aquí disfrutamos de la mejor cena en meses. Una hamburguesa de salmón y un bol de arroz con gambas y salmón. Se notaba que eran productos de calidad, y casi se nos saltan las lagrimillas, porque no es nada fácil encontrar algo así por estos lugares. Se llama Yodelin, y tiene sede en otras ciudades. Y, por supuesto, tiene su propio merchandising. No dan puntada sin hilos esta gente.  

 

🏔️ Hurricane Ridge, la zona más “de alta montaña” del Olympic

Se encuentra en el Top 3 de lugares más famosos y visitados del parque. Por eso, es recomendable llegar muy temprano en verano, entre 7 y 8. Ya la carretera de ascenso es todo un espectáculo. Suele haber nubes y vas atravesándolas y viendo cómo quedan abajo. Eso sí, abrígate, qué f** frío.

Una vez aparcados (hay 1 parking arriba algo pequeño, y otro algo más abajo) , iniciamos el Hurricane Hill, un sendero de 5,2 kilómetros pavimentado prácticamente entero. Flipamos con ese asfalto en medio de las montañas. Desde arriba, hay unas vistas panorámicas de 360 ​​grados de las Montañas Olímpicas y del Estrecho de Juan de Fuca. Eso sí, si las nubes y la niebla lo permiten.

👍🏼 Momentos top del Hurricane Ridge Trailhead:

  • Es zona de marmotas, y vimos una muy muy cerca (nos quedamos quietos, y era ella la que se acercó).
  • Si te alejas de los miradores principales, encuentras la tranquilidad necesaria para ver a los pájaros, deer y las marmotas en sus rutinas.
  • Una buena ruta para hacer time-lapse si hay nubes o niebla.

👎🏼 Momentos menos top del Hurricane Ridge Trailhead:

  • La cantidad de gente.
  • El ruido que hace la gente durante la ruta.

🐻 Observation Point

Un camino de tierra de 8 millas se adentra en una zona mucho menos transitada. El camino está en perfecto estado y es precioso. Desde allí se pueden hacer rutas de uno o varios días. Muy recomendable el desvío.

Aquí ha sucedido uno de los mejores momentos de todo el viaje… Pablo (sí, solo Pablo) vio un oso. Estaba el día muy cerrado y frío y salió a dar un paseo. Por supuesto, iba sin la cámara «grande» y… vio al oso y cómo casi se chocan con él unos senderistas sin darse cuenta. Cuando me enseñó el vídeo… pues decidí salir a buscarlo de nuevo,  pero sin suerte.

🛎️ Deer Park, nuestro rincón favorito de Olympic

Una zona apenas visitada en el que pasamos uno de los mejores días del viaje. Llegamos hasta el aparcamiento de la Blue Mountain, de nuevo por un camino de tierra de 9 millas que se hace largo si hace niebla.

  • Hay un pequeño loop de 1 km desde el que tienes vista 360 grados y estás completamente SOLO, realmente espectacular.
  • Vivimos uno de los mejores atardeceres del viaje, se despejó la niebla y el juego de los rayos de sol abriéndose paso entre las nubes fue espectacular.
  • También dormimos una siesta maravillosa sin nada de ruido.
  • Fauna: vimos una especie de perdices durante el loop.
  • El ranger subió a saludarnos en moto, y nos avisó de que no nos quedásemos por la noche porque subía “gente rara”. Más bien no quería que durmiésemos ahí porque es Parque Nacional y no se puede. Pero era muy majo.

Hemos vivido la mejor despedida posible de Olympic. Lo hemos recorrido durante 1 mes, y podríamos haber estado en él 1 año. Cuando estás en la otra punta del mundo y sabes que es posible que nunca vuelvas ahí, intentas exprimir al máximo el tiempo allí. Eso no quiere decir que hayamos ido a mil sitios para ver todo, sino que hemos intentado conocer la historia, la naturaleza, la evolución y todo lo que ha vivido esa tierra que pisábamos.

Y, por supuesto, un trocito de nuestro corazón se quedó en la península Olímpica.

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